Cuando nació su hijo Leo, Álex, un programador informático de Granada, tomó una decisión que sorprendió a muchos de sus compañeros: pasar diez meses en casa con el bebé. «En mi empresa, la mayoría de los padres solo cogían las semanas obligatorias», cuenta. «Algunos me miraban como si estuviera loco».
En España, desde 2021, el padre y la madre tienen derecho al mismo permiso por nacimiento: dieciséis semanas pagadas, que no se pueden transferir al otro progenitor. Álex y su pareja, Inma, que es médica, decidieron organizarse de forma escalonada. Primero, los dos estuvieron juntos en casa las seis semanas obligatorias. Después, Inma se quedó con Leo mientras Álex volvía al trabajo, y luego cambiaron. Finalmente, cuando terminó su permiso pagado, Álex pidió una excedencia de seis meses sin sueldo para cuidar a su hijo.
No fue una decisión fácil, sobre todo por el dinero. Durante la excedencia, la familia vivió solo con el sueldo de Inma y tuvieron que reducir gastos: nada de viajes, menos cenas fuera y una lista de la compra muy controlada. Además, a Álex le preocupaba que su carrera profesional se viera afectada. «Tenía miedo de que, al volver, me dieran los proyectos menos interesantes».
Los primeros meses solo con Leo fueron agotadores. «Nadie te prepara para esto», dice riéndose. «Pensaba que tendría tiempo para leer o aprender cosas nuevas. ¡Ja! Algunos días no tenía tiempo ni para ducharme». Pero también fueron, según él, los mejores meses de su vida. Vio a su hijo gatear por primera vez, decir su primera palabra («agua», curiosamente) y dar sus primeros pasos en el parque.
También descubrió cosas que no esperaba. En el parque y en las clases de natación para bebés, casi siempre era el único hombre. Al principio se sentía un poco fuera de lugar, pero pronto hizo amistad con otras madres y con dos padres que conoció más tarde. «Me di cuenta de lo invisible que es este trabajo», reflexiona.
Cuando volvió a la empresa, sus miedos no se cumplieron. Su jefa le asignó un proyecto importante y le dijo que admiraba su decisión. Ahora, dos compañeros que van a ser padres le han pedido consejo. «Les digo siempre lo mismo: el dinero se recupera. Estos meses, no».