Todo empezó con un anuncio en una red social. Marina, una enfermera de Cádiz, vio unas zapatillas de deporte de una marca muy conocida con un descuento del setenta por ciento. Costaban treinta y cinco euros en lugar de ciento veinte. La página web parecía profesional: tenía fotos de calidad, opiniones de clientes con cinco estrellas y un contador que decía «¡Solo quedan 3 pares!».
Marina no se lo pensó mucho. Eligió su talla, escribió los datos de su tarjeta y pagó. Recibió un correo de confirmación con un número de pedido. «Su paquete llegará en cinco a siete días laborables», decía. Estaba contenta: había hecho una compra estupenda.
Pasaron dos semanas y el paquete no llegaba. Escribió al correo de atención al cliente, pero nadie respondió. Intentó llamar al teléfono de la web: no existía. Cuando volvió a buscar la tienda, la página había desaparecido. Fue entonces cuando entendió que la habían estafado.
Peor aún: unos días después, vio en su cuenta del banco dos cargos que ella no había hecho, de ochenta y noventa euros, en tiendas extranjeras. Los estafadores habían usado los datos de su tarjeta. Marina llamó inmediatamente al banco para bloquearla. La empleada le explicó que podía reclamar los cargos no autorizados, y que en la mayoría de los casos el banco devuelve el dinero si se avisa rápido.
También puso una denuncia en la policía. El agente que la atendió le dijo que recibían casos parecidos cada semana, sobre todo antes de Navidad y en épocas de rebajas. Le dio algunos consejos para el futuro: desconfiar de los precios demasiado bajos, comprobar que la web tiene una dirección física y un número de teléfono reales, buscar opiniones de la tienda en otras páginas y pagar, si es posible, con métodos que ofrezcan protección al comprador.
Al final, el banco le devolvió los ciento setenta euros de los cargos falsos. Los treinta y cinco de las zapatillas, en cambio, los perdió. «Lo peor no fue el dinero», dice Marina. «Fue sentirme tonta». Ahora, antes de comprar en una tienda que no conoce, busca siempre su nombre junto a la palabra «estafa».