Cuando Priya se mudó a Valencia desde Bombay, hace tres meses, hacía la compra en el supermercado que había debajo de su casa. Era cómodo, pero un poco impersonal. Un vecino le habló del Mercado Central, un edificio enorme y precioso con techos de cristal, y le aconsejó que fuera un sábado por la mañana. «Allí la compra es otra cosa», le dijo.
El primer sábado que fue, se quedó impresionada. Había cientos de puestos con frutas de colores, pescado brillante sobre hielo, embutidos colgados y montañas de especias. El ruido de la gente y los gritos de los vendedores le recordaron a los mercados de su ciudad. Se sintió casi en casa.
Su primera parada fue en una frutería. La dueña, Amparo, una mujer de unos sesenta años, le preguntó de dónde era. Cuando Priya dijo que de la India, Amparo le contó que su nieto había estado en Bombay el año anterior y que había vuelto encantado. Le recomendó unas naranjas de la zona: «Prueba una. Estas no tienen nada que ver con las del supermercado». Tenía razón.
En el puesto de especias, el vendedor, un señor marroquí llamado Youssef, se sorprendió de lo mucho que sabía Priya sobre comino y cardamomo. Hablaron un rato en una mezcla de español e inglés, y él le enseñó el azafrán valenciano, que se usa para la paella. Le regaló una pequeña bolsa para que lo probara.
Para terminar, pasó por una pescadería. No conocía muchos de los pescados y le daba vergüenza preguntar. Pero el pescadero, un chico joven, notó que dudaba y le explicó cuáles eran buenos para hacer al horno y cuáles para freír. Incluso le limpió el pescado y le dio una receta sencilla, apuntada en un papel.
Priya volvió a casa con dos bolsas llenas, gastándose menos de lo que esperaba. Pero lo mejor no fue la compra. «En el supermercado nadie me habla», dice. «En el mercado, en una hora, he conocido a tres personas que ya me saludan por mi nombre».
Ahora va todos los sábados. Amparo le guarda las mejores naranjas, y Youssef le pide recetas indias. Y, la semana pasada, el pescadero le preguntó qué tal le había salido la receta.