Después de terminar sus estudios de diseño gráfico, Noelia encontró su primer trabajo en una agencia de publicidad de Castellón. A finales de mes, recibió su primera nómina: mil cuatrocientos euros. ¡Nunca había tenido tanto dinero!
El primer mes gastó casi todo. Compró ropa nueva, cenó fuera muchas veces con sus amigos y se compró unos auriculares caros. El día veinticinco miró su cuenta del banco y solo le quedaban treinta euros. Tuvo que pedir dinero a su madre para pagar el móvil. Se sintió muy mal.
Su madre le dio un consejo: «Haz un presupuesto. Escribe lo que ganas y lo que gastas». Así que el mes siguiente, Noelia se sentó con una hoja de cálculo. Primero escribió los gastos fijos: quinientos euros de alquiler de una habitación, sesenta de gastos de la casa, treinta del móvil y cuarenta del abono de transporte. Después calculó la comida: unos doscientos euros.
Le quedaban unos quinientos setenta euros. Decidió ahorrar doscientos cada mes en una cuenta diferente. El resto era para el ocio, la ropa y los imprevistos.
Ahora lleva seis meses con su presupuesto. Ya ha ahorrado más de mil euros. Su plan es hacer un viaje a Japón el año que viene.