Hola, Sara:
¿Qué tal todo por Londres? Te escribo porque tengo que contarte algo: ¡el sábado fui al concierto de Lía Montes en Barcelona! Ya sabes que es mi cantante favorita.
Fui con mi hermano y con Lucas, un amigo de la universidad. Llegamos al estadio a las cinco de la tarde, cuatro horas antes del concierto, porque queríamos estar cerca del escenario. Había una cola enorme. Mientras esperábamos, conocimos a unas chicas de Valencia muy simpáticas.
El concierto empezó a las nueve y cuarto. Cuando apareció en el escenario, todo el estadio gritó. ¡Había cincuenta mil personas! Cantó casi dos horas: sus canciones nuevas y también las antiguas. Las luces y los bailarines eran increíbles. Yo canté todas las canciones y bailé sin parar.
El momento más bonito fue al final. Cantó una canción lenta, sola con una guitarra, y la gente encendió las linternas de los móviles. Parecía un cielo lleno de estrellas. Casi lloré.
Volvimos a casa a las dos de la mañana, sin voz y con los pies destrozados. Pero valió la pena.
¿Cuándo vienes a España? ¡Tenemos que ir juntas a un concierto!
Un abrazo,
Marina