Querida abuela:
¿Cómo estás? Espero que bien. Te escribo para darte las gracias por el paquete. Llegó el jueves y me hizo muchísima ilusión.
Cuando lo abrí, casi lloré de alegría. Dentro estaban las rosquillas que siempre haces en Semana Santa, el chorizo del pueblo y un jersey de lana azul. ¿Lo hiciste tú? ¡Es precioso! Me lo puse esa misma noche, porque aquí en Salamanca ya hace mucho frío. Mis compañeras de piso dicen que tienes mucho talento.
Las rosquillas duraron solo dos días. Las compartí con mis amigas y les encantaron. Una de ellas, que es de Francia, me pidió la receta. ¿Me la puedes mandar?
Yo estoy bien. Las clases en la universidad son difíciles, pero me gustan mucho. El mes pasado aprobé dos exámenes con buena nota. Los fines de semana estudio en la biblioteca y a veces salgo con mis amigas.
Te echo mucho de menos, a ti y a tu cocina. En Navidad voy al pueblo diez días. Prepárame tu cocido, ¿vale?
Muchos besos y un abrazo enorme,
Tu nieta Alicia
P.D.: Dale un beso al abuelo y una caricia al gato.