Hoy es domingo y la familia Navarro va al zoo de Barcelona. Los niños, Jana y Pol, están muy emocionados. Llegan a las diez, cuando abre el zoo. Las entradas cuestan sesenta euros para los cuatro.
Primero ven a los elefantes. Son enormes y comen mucha hierba. Después van a ver a los leones. Un león duerme al sol y no se mueve. «¡Qué aburrido!», dice Pol.
A Jana le gustan más los monos. Saltan, juegan y hacen ruido. Un mono pequeño come un plátano y mira a Jana. Ella se ríe mucho.
A la una comen en un banco, al lado del lago de los flamencos. Por la tarde hay un espectáculo con delfines. Es el momento favorito de Pol.
A las cinco vuelven a casa. Los niños están cansados y se duermen en el coche.