Es sábado por la tarde. Rosa está en casa, en Alicante, y lee un libro en el sofá. De repente, suena el timbre. Rosa abre la puerta. Hay una pareja joven con un bebé.
—Hola, buenas tardes. Somos los vecinos nuevos del tercero B. Me llamo Fátima y él es mi marido, Óscar. Y esta es nuestra hija, Lola.
—¡Hola! Encantada. Yo soy Rosa. ¡Bienvenidos al edificio! ¿Queréis pasar?
—Gracias, pero solo un minuto. Mañana viene el camión de la mudanza y vamos a hacer un poco de ruido. Lo sentimos mucho.
—No pasa nada. ¿De dónde sois?
—Somos de Murcia. Óscar trabaja aquí en el hospital.
Rosa les da su número de teléfono. «Si necesitáis algo, llamadme», dice. Fátima sonríe. Rosa piensa: «¡Qué vecinos tan simpáticos!»