Hoy es el cumpleaños de Javier. Cumple cuarenta años. Su mujer, Marta, reserva una mesa en un restaurante del puerto de Santander. Van con sus dos mejores amigos, Elena y Carlos.
El restaurante es pequeño y elegante. El camarero los lleva a una mesa con vistas al mar. Primero piden unas rabas, que son calamares fritos, y una ensalada. De segundo, Javier pide un chuletón y los otros piden pescado del día. Para beber, una botella de vino blanco.
La comida está deliciosa. Hablan, ríen y recuerdan historias de cuando eran jóvenes.
De postre, el camarero trae una tarta con una vela. Todo el restaurante canta «Cumpleaños feliz». Javier está un poco rojo, pero muy contento. Marta le da un regalo: dos billetes de avión para ir a Roma.