Patricia es estudiante de Medicina en Santiago de Compostela. Su día está muy organizado.
A las siete menos cuarto suena el despertador. A las siete se ducha y a las siete y cuarto desayuna. A las ocho menos diez coge el autobús. Su primera clase empieza a las ocho y media en punto.
A las once tiene un descanso de veinte minutos. Toma un café con sus compañeros en la cafetería de la facultad. A la una y media termina las clases y come en el comedor universitario.
Por la tarde, de cuatro a siete, estudia en la biblioteca. A las siete y media va al gimnasio. Vuelve a casa a las nueve menos cuarto.
A las nueve y media cena con su compañera de piso. Luego ve una serie o lee un poco. A las once y media apaga la luz.