Tengo un perro. Se llama Chispa y tiene cinco años. Es pequeño y tiene el pelo marrón y blanco. Sus orejas son muy largas y sus ojos son negros. Es muy cariñoso y un poco travieso.
Chispa duerme en una cesta en la cocina, pero por la noche a veces sube a mi cama. Por la mañana me despierta a las siete porque quiere salir.
Todos los días damos tres paseos: por la mañana, al mediodía y por la noche. A Chispa le encanta el parque del Retiro, cerca de mi casa. Allí corre detrás de las palomas y juega con otros perros. No le gustan los gatos ni la lluvia.
Come dos veces al día. Su comida favorita es el pollo. Cuando estoy triste, Chispa se sienta a mi lado. Es mi mejor amigo.