Hoy Raúl no está bien. Le duele mucho la cabeza y tiene fiebre: treinta y ocho y medio. También le duele la garganta. Por la mañana llama al centro de salud y pide cita. La cita es a las once.
En la sala de espera hay cinco personas. Raúl espera veinte minutos. Luego entra en la consulta. La doctora Pérez es joven y muy simpática.
—Buenos días. ¿Qué le pasa?
—Me duele la cabeza y la garganta, y tengo fiebre.
—A ver, abra la boca... Sí, tiene la garganta muy roja. Es una gripe.
La doctora le da una receta. Raúl tiene que tomar una pastilla tres veces al día, beber mucha agua y descansar. No puede ir a trabajar tres días. Raúl va a la farmacia y luego a casa, a la cama.