Clara y Diego son amigos. Viven en Málaga. Es jueves por la tarde y hablan por teléfono.
—Hola, Diego. ¿Qué haces el sábado?
—Pues no sé. Por la mañana tengo clase de inglés. ¿Y tú?
—Yo estoy libre todo el día. ¿Vamos a la playa por la tarde?
—¡Buena idea! Pero el sábado hace viento, según la radio.
—Vaya. Entonces, ¿vamos al cine? Hay una película nueva de aventuras.
—Mmm, prefiero algo al aire libre. ¿Por qué no damos un paseo por el centro y tomamos unas tapas?
—Perfecto. ¿A qué hora quedamos?
—A las seis, en la plaza de la Constitución.
—Vale. ¿Invitamos también a Inés?
—Sí, claro. Yo la llamo ahora.
—¡Genial! Hasta el sábado.