Manuel tiene cuarenta y cinco años y es conductor de autobús en Madrid. Su día empieza muy temprano. Se levanta a las cuatro y media de la mañana. Se ducha, se viste y toma un café con tostadas. Su mujer y sus hijos todavía duermen.
A las cinco y cuarto sale de casa. Va en moto a la cochera. A las seis en punto empieza su primer viaje. Su línea va del centro al aeropuerto.
Por la mañana, el autobús está lleno: hay estudiantes, trabajadores y turistas con maletas. Manuel saluda a todos. Muchos pasajeros lo conocen.
A las diez tiene media hora de descanso. Come un bocadillo y lee las noticias en el móvil. Termina de trabajar a las dos. Por la tarde, duerme la siesta y luego juega con sus hijos en el parque.