Ben es de Canadá. Tiene veintinueve años y es enfermero. En octubre va a vivir a Granada con su novia, que es española. Por eso, ahora aprende español con una aplicación en el móvil.
Todos los días practica quince minutos. Por la mañana, en el autobús, aprende palabras nuevas. Por la noche, antes de dormir, hace ejercicios de gramática y escucha diálogos.
La aplicación es divertida. Hay juegos, imágenes y pequeñas pruebas. Cuando Ben contesta bien, gana puntos. Ahora tiene una racha de ochenta y cinco días. ¡No quiere perderla!
Pero la aplicación no es suficiente. Ben no puede hablar con ella. Por eso, los domingos tiene una videollamada con la abuela de su novia, en Granada. La abuela no habla inglés. Hablan de la familia, de la comida y del tiempo. Ben no entiende todo, pero la abuela tiene mucha paciencia.