Me llamo Iván y soy recepcionista en un hotel de Benalmádena, en la costa de Málaga. Trabajo cuarenta horas a la semana, pero mi horario cambia cada semana.
Esta semana tengo turno de mañana el lunes, el martes y el miércoles: de siete a tres. Por la tarde voy a la playa o descanso.
El jueves y el viernes tengo turno de tarde, de tres a once de la noche. Por la tarde llegan muchos clientes. Hago el check-in, doy las llaves y explico los servicios del hotel.
El sábado trabajo de noche, de once a siete. Es tranquilo. Contesto el teléfono, preparo las facturas y a veces leo un poco.
El domingo es mi día libre. Duermo hasta muy tarde y como con mi familia.
En mi trabajo hablo español, inglés y un poco de alemán.